Ir al contenido principal

Entradas

un pájaro

Tal vez me gustaría bajar mis defensas y que puedas ver a este triste pájaro, que se quedó en el nido porque nunca aprendió a volar. No quiero obligarte a verlo, me gustaría que sea por inercia, sin que yo tenga que ofrecerte mi triste canto para que me recogas en un abrazo. Este pájaro no vuela pero camina, camina mucho, camina rápido, camina sin saber que está caminando, sin saber que, en realidad, su sentido de vida es volar. No te preocupes por éste pájaro, no le tengas pena, no lo ayudes, es un pájaro distinto que no se entiende, ni entiende el mundo. Éste es un pájaro que se hunde en la tierra y mientras llora por dentro le dice a los demás pájaros que, para él, eso es volar. AGUSTINA RADA.-

Lo propio del amor propio

Me gustaría poder escribirme p alabras de consuelos esperanzados, pero por alguna razón siempre caigo e n el desdén de lo que me vitaliza. A veces me gustaría cerrar los ojos e imaginarme có mo seria mi alma sin miedos, y como sonarían esas dos palabras saliendo de mi boca, p rofundas y aplazadas por serme indiferente. Me susurro un “te amo” entre los dientes, y los escalofríos que se sienten al quererme vibran unísonamente por las entrañas que se cansaron de sentir la carga de la angustia. Una lagrima recorre todas mis ojeras, esas que se marcan cada vez que mi cuerpo me pasa factura p or no respetar mis tiempos ni momentos, por pisotear mis convicciones y acumular tantas broncas y lamentos. Esa lagrima valiente que sale primera, guiando a las diezmil que estaban guardadas e sperando a que me sienta sola y cargada pa ra salir, por aquello que no dejo entrar... ¿no lo dejo? Cierro los ojos y me imagino c on una sonrisa mostrando todos mis dientes, con una lágrima después de dos...

DESENCUENTRO

En el momento que cruce mis brazos conteniéndote en un abrazo sin premisas de límite cercano, y cuando vos acercaste tus tiernos labios a mi frente, dándome un lugar seguro en esa atmósfera turbulenta... fue ahí cuando se me desprendió una lágrima, de esas que se caen cuando algo te atraviesa el centro de la existencia. En ese momento me dieron muchas ganas de terminar nuestras circunstancias y de decirte que el no estar con vos no es por que no te quiera, sino por amarte más allá de mi humanidad entera, es porque te quiero con el alma, te quiero con el cuerpo, te quiero con mi espíritu, te quiero... mucho. AGUSTINA RADA.-

alma!

Vos, alma con pena, que se aleja de otras almas, antes de que ellas se alejen de vos. ¿Cuánto más vas a cargar, por miedo a que alguien te suelte? ¿Cuánto más vas a aguantar, por no querer saber lo que se siente? Permitite sentir. Abrite. Dejá todo en el camino, y respirá hondo, que tomar aire da vida. Que priorizarse sana heridas, que amarse no cuesta nada. Vos, alma con pena, brillá de vuelta. Que nada es para siempre, que todo se regenera. Agustina Rada.-

OTRA VERSIÓN

Ayer soñé que me despedía de vos, soñé que finalmente mi cabeza te abandonaba, pero a mi alma le costaba un poco más. Estaba yo y mi incoherente necesidad de encontrar tu sonrisa al verme  parada justo en frente de tu puerta,  con el corazón en la mano y alguna lágrima que en ese instante dejaba de pertenecerme,  lágrima amarga llena de un "te amo" perdido en mi garganta y un "te extraño" decapitado.  Apretaba mis manos esperando que intuyeras mi presencia a través de esa puerta,  para que fluyeran de mi boca las palabras justas para que sintieras cuanto anhelaba tu regreso. Y sueño: Te necesito tanto. Y perdón, porque mis miedos y la poca confianza que me tengo son mas fuertes que el coraje que me llevó hasta donde estoy parada, perdón por el orgullo que me abunda y no te merece...  te necesito, ¡quedate conmigo!  mi alma clama sentir la tuya. Soñé que me alejaba de la puerta que nos separaba, casi como símbolo de la grieta que nin...

LA NECESIDAD DE NO NECESITAR(ME)

Hay días que tu alma no funciona,  días que no hay motores suficientes ni energizantes potentes,  días que hasta una sonrisa te tira abajo y que te abracen te pone paranoico.  Hay días en los que no funcionamos y necesitamos que no nos necesiten...  Y necesitamos no necesitar nada y a nadie. Hay días que necesito estar solo y dejar que los miedos se me pasen solos. Hay días que busco silencio, que busco ordenar las estrellas que parecen meteoritos en mi contra, y no busco que me ayuden ni que me den consejos, sólo busco lugar,  espacios internos que no son muy claros por la cantidad de movimiento que el exterior genera. Hay días en los que no puedo cubrir a nadie de sus propios monstruos y tampoco quiero que alguien lo haga con los míos,  días en los que no necesito escándalos armados de de la nada, ni guerras terminadas al abrir los ojos, no necesito depositar mi valentía de manera insignificante en situaciones absurdas para la cabeza...

UN PEDACITO DE VIDA

Intentar, volar, sentir, amar, reír, caerse, golpearse, desaparecer, pensar, razonar, convencerse, decidir y volver a intentarlo. Eso es la vida, verbos consecuentes que a veces no tomamos en cuanta. Pero si nos sentaramos e imaginaramos tan solo un momento todo lo que significa cada uno de ellos, en cuantos momentos viviste y vivirás gracias a esto... Te podes imaginar una vida donde nunca hallaz corrido algún riesgo, donde todo sea monótono y bajo limites impuestos por otros? Te imaginas todo lo que te hubieses perdido por no arriesgar, querer cambiar, salirte de lo rutinario, por no intentar? Pensa y decime si en esos momento no volaste... Si no te sentiste libre, con coraje, esperanzas y llena de emociones, si no sentiste que eras capaz de absolutamente todo, que no podía existir una vida o al menos un momento mas perfecto. Y en toda esta utopía efímera que viviste te puedo apostar que amaste con todo lo que sos. Con tu cuerpo, con tu alma y con tu mente. Te aseguro tambi...

OJALÁ NO

Ojalá nunca te canses de mi. Ojalá no te canses de mis mambos, de mis bajones. Ojalá no te canses de mis incoherencias, de mis locas ideas. Ojalá no te canses de mis sueños, de mis ideales, de mis luchas. Ojalá no te canses de mi risa, de mis bailes malos e inoportunos, de mis intentos de chistes, n i de mis besos. Y ojalá nunca te canses del inmenso amor que te tengo. Porque es lindo que me quieras, aunque sepas que soy un rejunte de defectos. Porque es lindo quererte, en todos los momentos que la vida me deje. ECDC XVIII AGUSTINA RADA 

EL VACÍO

Tengo un vacío hondo, que pesa más que mil infiernos injustificados, y mil cielos no ganados. Tu amor pesa porque no dura, porque no crece. Me provoca un vacío el no tenerte, un vacío que es tan fuerte como los elefantes que sostienen la Tierra, y tan pesado como la Tierra misma. Ese vacío que me provoca tu amor al no estar cerca de mi, que me provoca tu alma al no tener la mía, que me provocan tus recuerdos pretendiendo llamar a mi nostalgia. Te amo y eso me deja un vacío que pesa más que tu mirada en una noche sin estrellas, en una noche desolada. Mi alma extraña tu risa, pero ella sabe que no le corresponde ni con mil rimas dedicadas. Y sí, en ese instante las estrellas se apagan, como se apaga mi alegría, y ya no brillo. Ya no soy. Ya no siento ni insisto. te amo y, quizás, eso pese más que el vacío. ECDC XVIII AGUSTINA RADA  

PROBABLEMENTE

Por favor no te alejes porque si corro al rescate probablemente me caiga; por favor no te ocultes porque con la oscuridad que me persigue probablemente no te encuentre; por favor no desaparezcas porque mi corazón va perdiendo la capacidad de poder volverte a crear; por favor no lo hagas... Te necesito, porque si no te tengo probablemente me moriría en vida. No lo hagas... más bien aférrate, agárrate tan fuerte como tu alma te lo permita, del codo, de la mano o de un dedo... y probablemente sea el cable a tierra más fuerte del que te sostuviste alguna vez. Agárrate fuerte, araña, apreta, pero no te desesperes. Mantengo mi palabra, por tu vida y por la mía, que no te voy a soltar. Probablemente vos me das la fuerza para no hacerlo, probablemente te quiera... Probablemente nos quiera. Pero si te sueltas, no te voy a dejar volar solo. Si te sueltas, probablemente me suelte con vos. ECDC XVIII AGUSTINA RADA